Para la ruta, prioriza las rutas conocidas del vecindario y usa el principio de que la luz encendida indica bienvenida: si el porche no tiene luz o hay un cartel que dice no participar, sáltalo. Es mejor que los niños vayan en grupos de dos o más, con los padres detrás en un lugar visible.
La etiqueta es sencilla: llama o toca el timbre una vez, espera a que abran, di truco o trato o un saludo de la festividad, toma uno o un puñado y vete agradeciendo. No elijas los dulces, no metas la mano en el cuenco ni cruces la valla.