El gasto se concentra en tres partidas: disfraces (120–400 ¥ por persona), dulces (unos 100–250 ¥ para 60–100 niños) y decoración (unos 100–300 ¥ en luces y calabazas). Primero fija un presupuesto total y luego repártelo en el orden «disfraces → dulces → decoración»; así es más fácil controlarlo.